A veces las cosas pasan por algo y no es casualidad que a esta joven lesbiana se haya enfermado y la enfermera que la vino atender sea una hermosa lesbiana asiática cansada de largas horas de trabajar y necesitada de un placentero masaje. Es que esta joven que se paso todo el día encerrada no lo podía creer cuando vino esta hermosa mujer a su casa para atenderla y menos cuando empezó a masajearle el coño, no podía creer que estaba tan húmedo y mucho menos ver esos pezones enormes prontos para ser chupados.