La amiga de mi hija siempre supo que la madre de su mejor amiga era una lesbiana adicta al sexo lesbico, yo siempre tuve curiosidad por iniciarme también y nunca tuve la oportunidad. Ella lo sabia y cuando fui a la casa vi ese dildo gigante y me hice la que no sabia para preguntarle para que servía, enseguida se me acerco mi coño se puso bien húmedo ella lo podía sentir de solo verme que mi cuerpo pedía con desesperacion ser follada por la madre de mi mejor amiga, sabia que lo que estaba haciendo no era lo mas correcto pero mi cuerpo me lo pedía y fue así que por fin pude follar con una lesbiana y disfrutar del sexo lesbico a pleno.